La cuarentena ha convertido hogares de todo el mundo en despachos y escuelas improvisadas.
La cuarentena ha convertido hogares de todo el mundo en despachos y escuelas improvisadas. Pero no debemos olvidar que educar siempre es cosa de todos: “Existe una educación informal: los niños y niñas nos miran, somos su modelo”. Nélida Zaitegui, pedagoga.

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